Un poco de Mindfulness para los más peques

Buenos días

¿qué tal ha empezado el año? Seguís con los propósitos de año nuevo o ya los habéis abandonado??

Hoy os voy a hablar de un propósito que tengo para mí y para mis hijos y que pasa por aplicar el Mindfulness para la vida cotidiana.

Se trata de poner la atención en el momento presente, en el instante, sin emitir juicios, con aceptación y curiosidad.

¿para qué sirve?

En vez de preocuparnos por aquello que ya pasó, o por lo que puede llegar a pasar en el futuro, el mindfulness nos entrena para responder adecuadamente a lo que está sucediendo en el momento presente. Esto implica ser conscientes de nosotros mismos, de nuestros pensamientos, emociones y sensaciones, tanto como de nuestro entorno.

La meta es, sencillamente, vivir el presente como lo que su propio nombre indica que es: un regalo. Mediante una combinación de técnicas de meditación y conciencia. Esta combinación de ténicas puede hacer que se confunda con la meditación pero no es exactamente los mismo.

El mindfulness no busca un estado de conciencia mas elevado c sino que persigue estar mas atentos y más conectados con nuestro estado presente. Tampoco es relajación aunque a menudo se incluyan ejercicios para conseguirla, y como beneficio extra, se obtenga un mente mas tranquila. Sin embargo la meditación consciente si que es una parte fundamental de mindfulness.

Un poco es avanzar en los ejercicios de yoga que ya hablamos el año pasado y que en mi casa han sido todo un éxito.

Os hablo de esto porque existe estudios científicos que ponen de relieve los efectos positivos en la mente derivados de la práctica regular de la meditación. Reduce la respuesta inflamatoria del organismo frente al estrés , y aumenta la actividad en el córtex prefrontal, el centro del pensamiento abstracto. El resultado es una capacidad mayor de atención, mejor concentración y reducción del estrés, lo cual no solo tiene ventajas obvias a la hora de estudiar, sino sobre todo a la hora de gestionar las pequeñas y grandes frustraciones del día a día.

Qué beneficios tiene

  • Sentir y experimentar mayores niveles de bienestar, sentirse más feliz, calmado y sereno
  • Conseguir las propias metas, siendo más creativos y estando más tranquilos, tanto a nivel personal como académico
  • Mejorar la concentración; en clase, en los exámenes, en el deporte
  • Mejorar la relación con los demás
  • Manejar estados mentales y emociones difíciles, como depresión, ansiedad, miedos, etc
  • Controlar la impulsividad
  • Manejar situaciones estresantes en la vida de los niños y adolescentes, relaciones, alteraciones del sueño, problemas familiares
  • Desarrollar habilidades naturales para la resolución de conflictos e incrementar el sentimiento de empatía y comprensión hacia los demás

¿quien no lo necesita? Seguro que hay muchos días que vuestros hijos no se aguantan ni a ellos mismos y que vosotros habéis tenido un día de perros. Pues hacer juntos ejercicios de mindfulness pueden hacer que las tardes en casa resulten más reconfortantes para todos.

En el caso de los niños se recomiendan ejercicios cortos, de 4 a 10 minutos de duración como máximo, que muchas veces incorporan actividad física, un movimiento, contar en voz alta para ayudarles a concentrarse. Os pongo aquí algunos ejercicios.

TUMBADOS:  Con las manos sobre su tripa y sentir como su vientre se hincha y se deshincha al compás de la respiración. Se puede ayudar al niño contando 1 en cada inhalación y 2 en cada exhalación.
MOMENTO DE TENSIÓN- Cuando detectamos en el niño un momento de tensión, conviene parar y hacer 3 inhalaciones profundas con él.
ANTES DE DORMIR- Ayudar al niño a recordar junto a ti un momento feliz que haya sucedido a lo largo del día.  Es importante dejar que el niño se exprese libremente. Por curioso que nos parezca ese motivo es una manera de gestionar o ponerle nombre a sus emociones.

Para que veáis que esto no tiene edad, he localizado este video para que veáis cómo lo trabajan mindfulness en un colegio con niños de tres años

¿qué os parece? ¿nos apuntamos al mindfulness?

Practicar yoga con Gamusinos

Los que me seguís sabéis que me gusta hacer cosas con los peques. Probar nuevas experiencias ya sean una manualidad, una receta de cocina o cualquier otra actividad. Supongo que como todos, tratamos de ofrecerles a los peques oportunidades para que conozcan y prueben distintas alternativas ya sea de ocio o de desarrollo personal.

Normalmente cuando pensamos en que realicen una actividad física siempre optamos por alternativas como la natación, el judo, futbol… pero hay otras cosas que pueden ser igual de beneficiosas para ellos y a las que nos podemos apuntar nosotros. Y por eso, hemos probado con yoga.

Imágen de eduioga

Igual de importante que tener hijos activos, lo es que sepan desconectar del día a día y “respirar un poco”. El juego del que os hablo fomenta valores y hábitos posturales a menudo olvidados. No se vuestros hijos, pero los míos se pasan el día recostados y son incapaces de estar quietos en una silla. (De hecho, el pequeño gamusino trajo un “necesita mejorar” en higiene postural a sus 3 años).  Y de ahí surgió la idea de probar con el yoga.  Los beneficios en los niños son prácticamente los mismos que en los adultos: os los resumo:

A nivel físico aumenta la flexibilidad y mejora la coordinación de movimientos. Mejora la capacidad respiratoria y ayuda a tomar conciencia corporal. También mejora el equilibrio (de gran utilidad, sobre todo para niños con problemas de agilidad o de bajo tono muscular). 

A nivel intelectual, potencia la atención y la memoria, la capacidad de comprensión y aprendizaje, serenidad para afrontar los problemas cotidianos . Ayuda a relajarse, aumenta la estimulación y motivación. También contribuye a dejar de lado los miedos nocturnos ya combatir el insomnio infantil.

A nivel emocional, les ofrece seguridad, autoestima, facilidad para integrarse al resto de las personas.
A nivel escolar, en casos de fracaso escolar, se ha comprobado que el yoga mejora eleduiogarendimiento del niño en la escuela, debido a que ayuda a controlar el nerviosismo, reduce la agresividad y aumenta la concentración. Mediante su práctica, el niño adquiere conocimientos que le servirán a lo largo de su vida, desde aprender a respirar bien por la nariz y no por la boca, hasta encontrar el equilibrio mental .

posturas de yoga para niños

En las tiendas de juguetes y librerías podéis encontrar básicamente dos opciones: Eduyoga y Yogame Zoo. Ambas alternativas rondan los 20 euros de precio.

foto de abhyasayogasala.blogspot.com.es

El juego viene con unas instrucciones en las que explica que hay que repartir las cartas entre los jugadores y cada uno de ellos tiene que representar la imagen que les ha tocado y el otro adivinarla. Como mis hijos se llevan 4 años, nos resultaba un poco complicado jugar así por lo que lo que hacemos es elegir unas 6 cartas y realizar la postura según viene explicada en la tarjeta. Las posturas son bastante sencillas y se basan en elementos de la naturaleza (montaña, triángulo, estrella) y animales (león, camello, rana, buho…). Y la verdad es que es divertido. Lo primero que tendréis que hacer, al menos en mi caso, fue explicarles que no se trataba de ver quién hacia la postura lo más rápido posible sino tratar de hacerla despacio y bien y aguantar unos 20 segundos cada una de ellas.  Lo tenemos desde hace un mes o así  nos hemos acostumbrado a, poco antes de ir a la ducha, hacer un ratito de yoga en el salón todos juntos. Y la verdad es que pasamos un buen rato. (hice fotos pero no las tengo ahora a mano, pero es divertido, de verdad).

YogameZoo sigue el mismo planteamiento pero, en mi opinión, el problema que tiene es que no explica tan claramente cómo realizar cada postura. Sólo la dibujan gráficamente.

Si no queréis gastar dinero, podéis buscar recursos on line que os ayuden a probar un rato con ellos.  Hay desde un abecedario con posturas de yoga para niños como este

Yo encontré este canal de video y ya me he suscrito. La niña es adorable y también lo hemos probado.

Yo os  animo a que probéis. Es una forma de probar cosas nuevas con vuestros peques y, quien sabe, alomejor algún día consigo que se sienten bien! ya me contaréis si lo intentáis.